COMUNICACIÓN NO VIOLENTA
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Dar de todo corazón
Cuando necesitamos algo de otra persona debemos intentar pedirlo de la manera más empática posible (teniendo en cuenta las emociones, sentimientos y argumentos tanto propios como ajenos) porque cuando "hablamos con el corazón" estamos expresándonos tal y como nos sentimos, lo que facilitará la fluidez de la comunicación.
Siempre que hablemos con alguien debemos ponernos en su lugar para intentar entenderle y comprender por qué actúa o piensa de una determinada manera. Si esta otra persona no está de acuerdo con nosotros, debemos mantener siempre el respeto para llegar a emplear la empatía lo cual será conseguido si escuchamos, intentamos interiorizar y ponernos en el lugar de la otra persona.

La comunicación que bloquea la compasión

Cuando mantenemos una conversación con una persona o con un grupo, normalmente creamos juicios moralistas porque si se ha producido una conducta errónea, echamos la culpa al otro para salir nosotros. El problema es que con esto sólo conseguimos que la otra persona se sienta mal, incomprendida y frustrada porque no entiende por qué hemos hecho eso.
Las comparaciones son normalmente involuntarias y sólo nos provocan frsutración porque las personas, por tendencia general, solemos fijarnos sólo en las cosas que No tenemos y en nuestros defectos, en lugar de en nustros puntos fuertes en los que podemos destacar.
De muchas maneras podemos conseguir que alguien acepte una tarea que no le corresponde, consiguiendo nosotros librarnos y negar nuestra responsabilidad.
Muchas veces cuando estamos desesperados y nerviosos, en lugar de pedir, exigimos favores, cosa que no facilita la CNV, sino todo lo contrario porque conseguiremos una respuesta negativa por parte del interlocutor.
Aunque esto es algo muy característico de nuestra futura profesión, no debemos condicionar la actuación de la gente dándoles premios o penalizándolos con un castigo.

Observar sin evaluar

La misma frase resumen perfectamente el capítulo, porque normalmente, nada más ver a una persona lo primero que hacemos es hacer suposiciones sobre su vida y pensar que es de tal o cual manera sin preocuparnos ni siquiera de conocerla. Además, todos esos prejuicios que nosotros mismos hemos creado influirán en la forma que tenemos de comportarnos con la gente.
Entonces, haciendo caso a la CNV, debemos aprender a separar las observaciones críticas y objetivas de las evaluaciones personales y subjetivas.

Identificar y expresar los sentimientos

A la hora de expresar lo que nos pasa tenemos algunas complicaciones porque los sentimientos son emociones complejas y no tenemos el vocabulario necesario para nombrarlos correctamente, por lo que debemos intentar ampliarlo para conseguir que la gente nos entienda y nosotros a ellos.
Sentimientos y opiniones son los polos opuestos de la misma dimensión. Lo que pasa es que las personas solemos equivocarlos y creeer que son lo mismo porque no solemos expresar sentimientos sino valoraciones u opiniones (tanto de nosotros mismos como de los demás)

Formas de actuar ante un mensaje negativo

Cuando recibimos una crítica solemos tomárnoslo como algo personal y no nos suele sentar muy bien (aunque esa crítica sea constructiva) además tampoco nos damos cuenta de que esa persona lo hace por nuestro bien y que no quiere hacernos daño sino todo lo contrario: quiere ayudarnos a crecer y a mejorar como personas.
Debido al miedo que sentimos normalmente contraatacamos con otra crítica porque nos sentimos heridos y vulnerables.Ante esto, lo mejor es intentar conectar empáticamente con los sentimientos y las necesidades del otro y con los nuestros.

Hacer peticiones a los demás para enriquecer nuestras vidas

Cuando le pedimos algo tenemos que saber qué vamos a pedir y cómo lo vamos a hacer porque si empleamos la manera equivocada, la otra persona no nos va a poder ayudar ya que no nos entenderá. Para conseguir hacer esa petición correctamente debemos ayudarnos de la CNV, para lo cual emplearemos un lenguaje positivo y centrado en la sinceridad.
En muchas ocasiones las peticiones se convierten en exigencias cuando usamos un lenguaje brusco y violento que provoca que la otra persona se sienta mal y culpable, y que obviamente se suela negar a darnos esa ayuda.

La empatía

Como definicón general, la empatía es conseguir ponerse en el lugar del otro para saber qué siente, qué necesita, por qué piensa de una determinada manera y cómo va a actuar; es decir, conseguir identificarte con el estado de ánimo de otra persona. Normalmente somo empáticos cuando queremos ayudar a otra persona, y para ellos nos ayudamos del respeto y la comprensión.
El problema es que no sabemos cómo ser empáticos, porque hay muchos mitos sobre cómo comportarse, pero en realidad lo que NO debemos hacer es: Dar consejos, instruir a la otra persona y obligarla a actuar de la manera que se supone que es correcta, consolarla y compadecernos contando situaciones que nos hayan ocurrido y estén relativamente relacionadas, corregirla.

El poder de la empatía

El poder de la empatía
En realidad hay muchas cosas de la empatía que no sabemos, como por ejemplo, sus tipos o funciones entre las que destacan:
  • La empatía que cura. Escuchar a alguien sin cambiarlo ni juzgarlo, simplemente escuchándolo, es la forma de conseguir que la persona con la que hablamos se sienta segura, nos cuente sus problemas, consigamos ayudarla, etc. Para conectar empáticamente con los demás empleamos la CNV.
  • La empatía para rehuir el peligro. Muchas veces la empatía y la CNV pueden hacer desaparecer la violencia y ayudarnos a salir airosos de esa sisuación tan complicada. Si ante una persona que ha perdido el control intentamos mirar en su interior para intentar que se ab y se sincere con nosotros, la conducta violenta se debilitará porqué se dará cuenta de que nos estamos preocupando por él/ella.
  • La empatía ante un no. Cuando alguien se niega a algo y nos dice NO, solemos tomárnoslo como algo personal, como un rechazo, pero si actuamos desde la empatía nadie se sentirá herido. Para lograrlo hay que intentar comprender los sentimientos y las necesidades que han llevado del otro, y sobre todo debsmos respetar el no si hemos itentabdo convencerle y esa negativa ha sido ratificada.

La ira

Este sentimiento está provocado porque no somos capaces de controlarnos debido a que nos desespera la conducta de los demás, porque buscamos culpables que no existen o cuando nosotros mismos nos sentimos culpables.
Suelen sentir ira las personas que están sometidas a mucha presión, las que se enfadan muy rápido y las que se sienten rechazadas y excluídas de un grupo. Estas predisposiciones, si van unidas a que esa persona va aguantando y aguantando cosas que no le gustan... llegará un momento en el que explote.
Los síntomas de un ataque de ira son los gritos y los juicios negativos, el problema de esto es que si se nos va de las manos podemos llegar incluso a la agresión.

Expresar la ira

Sentimos ira porque no hemos conseguido lo que queríamos y nuestras necesidades han quedado insatisfechas.
Culpar y castigarnos a nosotros mismos y a los demás son síntomas de ira y ante esto, debemos intentar desvincular al otro, no echarle la culpa y reflexionar sobre qué nos pasa porque si actuamos inmediatamete podemos hacer cosas de las que nos arrepentiremos en un futuro.
Para evitar actuar movidos por la ira debemos seguir una serie de pasos:
  • Pensar antes de actuar, relajándonos y respirando hondo.
  • Retener y evitar los juicios negativos.
  • Conectar empáticamente con nuestros sentimientos y necesidades para después, expresarlos e intentar que la otra persona pueda entenderlos.‍

Cómo liberarnos de nosotros mismos (conflictos internos)

La mayoría de las veces nos sentimos hundidos, traumatizados, fracasados y desmotivdos por nuestra propia culpa, porque empleamos un lenguaje cargado de pesimismo que provoca que nuestro cuerpo se llene de energía negativa y nos lleve a consecuencias inadecuadas que no son las que deberíamos recibir. Para evitar esto deberíamos intentar usar un lenguaje más positivo, dejando puertas abiertas y confiando en nuestra propias capacidades.

Expresar reconocimiento

Cuando elogiamos a alguien suele ser porque nos ha ayudado en algo y nos hemos sentido agradecidos por la conducta que ha realizado. Para expresar ese reconocimiento de una manera no violenta debemos seguir una serie de pautas:
  • Decir cuál ha sido la conducta exacta que nos ha ayudado.
  • Expresar qué necesidades han sido cubiertas.
  • Mostrar qué sentimientos hemos experimentado.
Muchas veces solemos aceptar los elogios expresando egolatría (sentirnos superiores a la persona que nos halaga) o falsa modestia (quitar importancia a la acción que hemos realizado).

Expresar agradecimiento a través de la CNV

Cuando queremos agradecerle algo a alguien siempre empleamos un simple "muchas gracias" que no suele ser la forma más adecuada porque con ella no estamos consiguiendo expresar nada ni conseguimos que la otra persona comprenda qué es eso que ha hecho bien. Lo que debemos hacer es expresar exactamente qué han hecho por nosotros, cómo nos hemos sentido y para qué nos ha servido esa ayuda Cuando alguien nos hace un halago también podemos sentirnos superiores a la otra persona o hacernos los humildes y decir que no tiene importancia .
Para conseguir una armonía y un equilibrio personal y con los demás debemos dar más importancia a lo positivo que a lo negativo y no fijarnos tanto en los defectos para poder potenciar las virtudes.