Y con los demás eneatipos ¿qué?

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Interacción entre eneatipos

Los Doses somos personas que nos mostramos muy orgullos ante los demás, pero en verdad sólo lo hacemos para esconder nuestra inseguridad; pero en el fondo siempre intentamos complacer e intentar que la gente de nuestro alrededor esté y se sienta bien con nosotros (porque no nos gusta estar a mal con la gente). En nuestro interior tenemos mucho que dar y que ofrecer a los demás; además también tenemos un lado seductor y una obsesión por gustarle a todo el mundo, por lo que siempre intentamos caer bien.

Los Uno son personas muy perfeccionista, al igual que nosotros, y muy críticos, por lo que a la hora de trabajar con ellos solemos frstrarnos mucho porque atacan nuestro orgullo: ellos creen que el trabajo sólo está bien cómo lo hacen ellos y a nosotros nos cuesta ceder cuando no nos dan razones suficientemente convincentes, y además como son muy críticos siempre sacarán pegas a nuestras tareas, lo que también nos dañará el orgullo
La solución es aceptar que sólo hacen críticas para ayudarnos a mejorar, por lo que no tenemos que tomárnoslo a mal y debemos comprender que es por nuestro bien.

La relación entre Doses es muy dura, porque en las conductad del otro nos vemos reflejados a nosotros mismos y eso nos hace darnos cuenta de todos los aspectos negativos que tenemos (lo cual es bastante doloroso y difícil de aceptar), pero también podemos ver nuestras virtudes; y esto suele provocar que nos agobiemos porque nos damos cuenta de que tener a alguien que esté encima de nosotros todo el rato es muy estresante (hasta que no lo sentimos en nuestras carnes no nos damos cuenta de lo pesados que podemos ser)
La solución es que no debemos depender de las opiniones de los demás, que es algo que nos caracteriza mucho.

A los Tres les importa mucho la imagen que los demás tienen de ellos y siempre intentabn que tofdo esté perfecto, por lo que muchas veces ocultan sus sentimientos para agradar a los demás y chocamos co ellos ya que nositros somos muy sensibles y sentimentales y siempre mostramos cómo nos sentimos, entonces muchas veces nos desquician y no entendemos cómo puden callarse y no decir qué están sintiendo.
La solución es que les ayudemos a comprender que deben de pensar un pco menos en lo que opinen los demás.

Los Cuatro son personas que tienen un sentimiento de carencia, por lo que siempre tienen envidia de los demáqs. Adeás como saben que nos cuesta decir que no se aprovechan de nosotros y nos piden más de lo que deberían.
la solución des que estemos un poco pendientes de ellos para ayudarles cuanod lo necesiten, y también podemos enseñarles a que no deben compararse con los demás porque con eso sólo se fijan en las cosas malas.

Los Cinco son personas que suelen estar en su mundo y como nosotros somos muy cotillas intentamos saber qué les pasa, qué estan pensando, etc para poder ayudarles; con lo que intentamos meternos en su mudno e invadimos su espacio.
La solución es que debemos respetar su intimidad y no meternos tanto en su vida.

Los Seis son personas que desconfían de los demás y de sí mismos, y nosotros también somos inseguros con nosotros mismos pero cogemos confianza en los demás muy rápido, por lo que este excesp de confianza puede hacerles sentir incómodos.
La solución es no depositar tanta confianza en los demás y ayudarles a confiar en sí mismos.

A los Siete, cuando algo no les gusta lo dejan de lafo y lo olvidan refugiándose en los caprichos y como saben que nosotros somos personas que cuando se comprometen a hacer algo, lo hacen pues muchas veces se aprovechan de nosotros. Además ellos son muy independientes, al contrario que nosotros que siempre necesitamos apoyarnos en alguien para continuar.
La solución es intentar que no sean tan pasotas y que se impliquen en sus deberes, y además nosotros también tenemos que limitar nuestra ayuda.

Los Ocho son muy impulsivos, fuertes y temperamentales lo que suele provocarnos a nosotros mucha tensión porque ante una situación conflictiva ellos son los primeros que saltan y dicen lo primero que piensan y nosotros siempre les calmamos y vamos detrás de ellos.
La solución es hacerles reflexionar sobre su dconductay que ellos mismos puedan solucionar de manera tranquila el problema.

Los Nueve son muy introvertidos y por eso les cuesta mucho contarnos sus problemas, y a nosotros eso nos pone muy nerviosos porque nos gusta formar parte de la vida de los demás de la manera más activa posible.
La solución es ayudarles, en la medida de lo posible, pero sin agobiarles.